viernes, 9 de noviembre de 2012


  Gabriel García Márquez dijo en una ocasión: ‘‘los escritores han gastado mucho las palabras. Han dicho muchas tonterías sobre la necesidad de escribir, sobre la vocación del escritor. Se siente la necesidad de escribir como se siente la necesidad de tomar agua. Uno siente sed”. Me gustó. Me gustó porque a veces parece que si uno dice con la boca pequeña que también escribe tiene que tener grandes pretensiones o parece que las tenga. A veces uno escribe porque siente esa necesidad igual que puede sentir la necesidad de hablar con alguien cercano. ¿Porqué sino hay tantos psicólogos que hacen escribir a sus pacientes sobre sus emociones?
  He llegado a leer que al ser humano le gusta escribir para entender su vida, otros sienten la necesidad de plasmar el torrente de palabras e ideas que bulle dentro de su cerebro y finalmente supongo que el que ama leer, acaba jugando a escribir sea lo que sea. Obviamente hay una gran diferencia entre aficionados y artistas, como explicó Truman Capote en un prologo a propósito de sus comienzos: «Al principio fue muy divertido. Dejó de serlo cuando averigüé la diferencia entre escribir bien y escribir mal; y luego hice otro descubrimiento más alarmante todavía: la diferencia entre escribir bien y el arte verdadero; es sutil pero brutal.»

  Hoy internet brinda la posibilidad de que cualquier mindundi motivado como nosotros se  lance al abismo de las palabras sin la menor consideración y airee sus escritos  ante los ojos de los demás mediante un blog. La temática podrá ser cualquiera, aunque ya sabéis de qué pié cojeamos.
Y así queda inaugurado  “Psyches Iatreion”, un nombre quizá algo pretencioso, pero toda ilusión tiene su pretensión...

PSYCHES IATREION
- Antigua inscripción griega colocada sobre la puerta de la biblioteca de Thebas
cuyo significado es “lugar de sanación de la psique (alma/mente)”


No hay comentarios:

Publicar un comentario